Dieta Mediterranea
Seguir una dieta mediterránea prolonga los años de vida
Hábitos sanos y dieta mediterránea, el secreto para vivir muchos
años
La dieta y el alcohol, 'culpables' de un tercio de los casos de cáncer
Más bondades de la dieta mediterránea. Un estudio europeo, con casi
4.000 participantes españoles, desvela que los sexagenarios que siguen
las pautas alimenticias son más longevos.
"Una dieta que se base en los vegetales y en las grasas insaturadas y que
recuerde a la dieta mediterránea puede ser especialmente apropiada para
las personas mayores, un grupo cada vez mayor en Europa", concluyen los
autores de este trabajo, publicado en la edición 'on line' del 'British
Medical Journal'.
Muchas verduras, frutas, legumbres y cereales, pescado; más grasas no
saturadas (sobre todo, aceite de oliva) que saturadas; escasa carne y un poquito
de vino. Éstas son las claves de esta alimentación, que ya había
demostrado sus bondades para prevenir las enfermedades cardiovasculares o el
cáncer.
Precisamente, los nuevos hallazgos se basan en un gran estudio europeo (el
EPIC, siglas de Investigación Prospectiva Europea sobre Cáncer
y Nutrición, EPIC en inglés) que está evaluando la relación
entre las pautas alimenticias y los tumores en diez países. En la presente
investigación, los autores analizaron los datos de cerca de 75.000 personas
sanas y mayores de 60 años (entre los que había unos 3.800 españoles)
de nueve de estos países.
Un total de 4.000 voluntarios fallecieron durante el seguimiento, que duró
más de siete años. Al cotejar los óbitos con los hábitos
alimenticios de estas personas se vio que cuanto más fieles fuesen a
la dieta mediterránea, menos posibilidades tenían de fallecer,
independientemente de otros factores, como el sexo, la actividad física
o el consumo de tabaco.
"La adherencia a una dieta mediterránea basada en frutas, verduras
y grasas insaturadas estaba asociado con una esperanza de vida significativamente
mayor", concluyen los autores.
En concreto, por cada dos puntos que ganase en la adherencia a esta alimentación
-en una escala de 0 (los menos adeptos) a 10 (los más 'fanáticos')-
las probabilidades de fallecer del participante se reducían un 8%. Es
decir, que una persona de 60 años que sea muy fiel a estas pautas nutricionales
puede vivir un año más que una persona de la misma edad que no
la siga.
El efecto era aún más acusado en Grecia (el país con más
participantes que seguían esta alimentación) y España (que
ostentaba el segundo puesto en el 'ránking'), algo que los autores atribuyen
"en esos países la dieta es genuinamente mediterranea". Y es
que a la hora de valorar la fidelidad de otros países a este tipo de
alimentación, los autores realizaron una definición 'propia',
'aceptaron', por ejemplo, otras grasas saludables, además del aceite
de oliva, como son las poliinsaturadas (presentes en el pescado, frutos secos,
aceite de semilla de colza o de girasol, etc.).
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